miércoles, 7 de noviembre de 2012

Días 87-88 (o de Ohio)

No, en realidad no he votado.
¡Chicos, EEUU sigue siendo "territorio Obama"! Estaba asustadísima, y no sé por qué, si ni siquiera soy americana...
Ayer por la mañana no tuve clase y fui con un par de amigas, estudiantes de intercambio, al mall.
Por la tarde, hice de canguro de Patrick y luego acompañé a Edward a votar. Allí había un voluntario (con un acento indio/paquistaní que se notaba a un millón de millas) que me explicó más los procesos y tal. ¡Y me dio esa pegatina tan chachi de la fotografía!
Luego estuve siguiendo los resultados. Había veces en que parecía que Romney & Ryan iban a ganar, pero luego President Obama & Biden ganaron Ohio y los Demócratas obtuvieron la mayoría.
Para que no os liéis: Republicanos = conservadores; Demócratas = Obama. Lo pongo así en simple porque a mí me costó un par de semanas -o tres- aclararme.
Por cierto, ¿sabíais que ahora el matrimonio homosexual es legal en Maryland? En este país, como en muchos otros, se votan más cosas cuando hay unas elecciones.
Virginia es azul (Demócrata) por poco. Sí, aquí es muy injusto, en mi opinión, porque si ganas la mayoría en un Estado te llevas todos sus representantes, es como si todo el estado hubiese votado por ti.

¡Oh, y hoy tuve un 100% en mi examen de gramática de inglés! Alzbeta está tan orgullosa de mí... Yo también me encuentro bastante contenta por ello, la verdad :)

lunes, 5 de noviembre de 2012

Días 81-86 (o de post-Sandy)

La vida sigue, ¿no? Ya no hay árboles bloqueando las carreteras, todo mi distrito tiene electricidad (no así gente en otras partes de EEUU) y la semana que viene me dan las notas del primer quarter.
El sábado por la noches, unas amigas y yo fuimos a una "Farm Cox Maze", una especie de "granja del terror". Nos juntamos las cinco en casa de Julia, una niña adorable, y todas pa'l coche de su madre. Llegamos allí, pagamos la entrada (20$, un poco robo, todo sea dicho).
Lo primero fue un circuito del terror bastante currado. Reconozco que grité cuando me persiguieron con una sierra eléctrica, y también cuando alguien me tocó en la espalda, me giré pensando que sería Wendy y era un conejo gigante a tres centímetros de mí. Vale, reíros... pero qué susto, madre.
Luego nos montamos en una especie de tractor. Bueno, en realidad un tractor tiraba de una ¿plataforma? cubierta de paja donde todos nos sentábamos, como unas 15 personas. Fue guay porque te llevaban por un recorrido que tenía de todo, hasta pasamos por encima de un pantano -aún me pregunto cómo el tractor no se estropeaba con eso.
Al terminar nos fuimos a calentar a uno de los fuegos que había, porque hacía frío. Después escribimos nuestros nombres en un coche hecho de pizarra donde había tizas y no, la gente no las había jispiado.
A continuación nos tiramos por un tobogán enooooorme: para subir, primero había una cuesta, luego una colina y después unas escaleras. Como había cinco canales, nos tiramos a la vez para vez quién llegaba primera. Y gané, jejeje. Como ya nos íbamos cansando, fuimos a otro fuego, Julia compró palomitas y nos pusimos a charlar tan tranquilas.
Nos recogió el padre de Natalie,  pero era un coche normal, así que, como somos las más malas de Falls Church (es bromi, son todas angelitos responsables) nos pusimos cuatro en el asiento de atrás.

Hoy es el cumple de Edward y le escribí una notita que intentaba ser emotiva, dejándosela en la cocina. Mi respondió con un sms diciendo que era very nice y que ellos también están muy contentos de tenerme. No le gusta hacer mucha cosa de su cumple, pero es una persona maravillosa. A veces me recuerda a mi padre, aunque él es mejor y biológico, obvio. aunque Edward es más gracioso.

Postdata muy poco interesante: Quiero darle las gracias a todos los que se preocuparon por mí durante el huracán, sois maravillosos. En especial a Martita. No ha sido la persona que más a estado ahí en el tiempo que llevo en Virginia, porque otra gente se pasó días hablando conmigo al principio y siempre se lo agradeceré; pero sin duda ella se preocupa por mi vida regularmente y no me lo esperaba tanto. Que es un cielo de niña y acabamos llevándonos bastante, pero me está sorprendiendo gratamente. Así como de otros no me esperaba que pasasen de mí tan descaradamente, pero eso ya es otro tema que al noventa y pico por ciento de mi lectores os importará bien poco.