martes, 31 de julio de 2012

Skype

Hoy, faltan 14 días.
Bueno, continuemos. El otro día skypeé con mi welcome family, los Findlay. La videollamada duró 25 minutos y resultó muy bien. Tenía mi inglés conversacional un poco oxidado, pero me enteré sin problemas. Estaban el hijo y los padres. Patrick, el chiquitín, es muy activo; de verdad, si quiere jugar conmigo todo el rato voy a acabar derrotada. Los padres son majísimos y parecen de lo más culto. Sacaron el portátil al porche trasero -que es enorme- y luego al delantero -muy bonito-. Allí, en el segundo, me indicaron que el bus pasa justo por mi calle y que los vecino de enfrente tienen hijos de mi edad, los cuales me ayudarán al principio.
Mi "plan" es hacerme amiga suya al principio y tener gente con la que estar asegurada. Además, en mi instituto sólo hay gente con mi edad, uno o dos años menos o un año más, con lo cual realmente espero que nos llevemos bien. También dicen que hay muchos alemanes por esa zona que también se vienen de curso escolar. 
El padre va a estar de vacaciones y me ha dicho ya que posiblemente un día vayamos a la montaña o a la playa. Además, ¡tenemos días hasta que comiencen mis clases! Todo pinta genial, ojalá me quede con esa familia los diez meses.

domingo, 29 de julio de 2012

Pequeño apunte

Voy apuntando en mi agenda...
Hoy he descubierto un pequeño datito: mis clases empiezan el cuatro de septiembre, porque resulta que el lunes 3 es festivo. Eso está muy bien, porque en otros institutos (de otros Estados) las comienzan mucho antes. ¡Conozco a una becada cuyas clases empiezan el 1 de agosto y se pierde las dos primeras semanas! Yo tendré más tiempo para organizarme, hacer la matrícula con calma chicha...

viernes, 27 de julio de 2012

Maleta(s), capítulo primero

Hoy he empezado la maleta, titánica misión. A falta de 18 días para marcharme, he metido mis dos chaquetones, tres vestidos que ya no me voy a poner más veces aquí (creo que meteré más) y unas cuatro sudaderas. Es duro, ¿sabéis? meter ropa porque sabes que en los días que me quedan aquí, ya no la usaré nunca, por el clima o porque no hay ocasiones. Realmente sólo me pongo vestidos "de salir" los sábados y me quedan tres, pero dos son peñas. En peñas, los jóvenes básicamente se dedican a emborrarcharse y dispararse vino peleón. Nada de ropa bonita, maquillaje y tacones. Éste, tengo un cumple y ya sé qué vestido me voy a poner, así que el resto, excepto uno "por si acaso", ya los puedo ir guardando. Las sudaderas/jerséis... es que aún podrían venir días malos, nublados. No me quiero arriesgar a meterlos, porque luego sacarlos sí que no. ¡Por cierto, tengo que reservar espacio para los zapatos!

martes, 24 de julio de 2012

Cambio de planes.

Puaf... qué mal me sentó. Me trastocaron todo mi esquema mental. Resulta que la familia de la que tan alegre os había hablado sólo es mi "welcome family", o sea, la que se va a encargar de mí mientras no me encuentran una de verdad. Vaya, que nadie me quiere. Es muy triste. Jo, que estoy segura de que algo me acabarán encontrando, pero será tras haber suplicado que alguien se quede conmigo. Buf...
También me han cambiado de instituto, ahora iré al McLean, que se encuentra a muy poquito del George C. Marshall, misma zona, pero yo ya tenía mi idea preconcebida y me toca mucho las narices que me la hagan cambiar. En fin, este nuevo es un poquito más grande, he sabido; pero como estaba tan triste por los cambios y eso, no he querido saber mucho de ello, me encontraba un tanto desanimada. Os iré contando más cosillas, ¿sí?
Luego me animé más, tranquilos, que tampoco es ninguna desgracia. Ah, y perdonad por no haber publicado, estuve de viaje por Madrid. Había programado un post, pero no se ha publicado -mechachis.

sábado, 21 de julio de 2012

Cambios

La verdad, he pasado un poco del tema de la beca hasta estas últimas semanas. Y cuando digo pasar me refiero a que la mayoría de los días no le dedicaba ni un pensamiento. Lo tenía ahí, por el fondo de mi mente, como un dato más.
Ahora, pienso muy a menudo en ella. Creo que la gente se va a empezar a hartar de oírme hablar todo el rato de lo mismo. No es que esté "pesadita", pero entre que ellos sacan el tema y yo no me callo ni debajo del agua... Aún así, no es exactamente nerviosismo, sino más bien excitación, entusiasmo. Supongo que el ataque de nervios vendrá, pero más adelante.
Etimológicamente, "entusiasmado" significa "que tiene
un dios dentro de sí"
Creo que el resorte fue recibir la familia anfitriona, a partir de ahí me entusiasmé, cruzando el "punto de no-retorno". Por cierto, me quedan 19 días. Madre mía...
¡Os iré contando, por supuesto!

jueves, 19 de julio de 2012

Quedada

Ayer fuimos a Santiago unos 20 becados, para seguir en contacto y eso. Son chicos majísimos y me lo pasé genial.
Yo me tuve que levantar a las seis y cuarto porque mi madre iba a consultar el Archivo Histórico de las Parroquias que está en archiarzobispado de Santiago. Así que allá me fui con ella y un cliente suyo. En realidad habíamos quedado a la una y media. No conozco mucho Santiago, pero da igual, ya se sabe que preguntando se llega a Roma... o a la estación de trenes, en mi caso. Ya había llegado los de Coruña cuando yo me presenté allí. Luego apareció el único chico de Santiago, Carlos, que había reservado el restaurante (sin saber dónde estaba, debo añadir jajaja). Al poco, arribó el tren de Vigo, Pontevedra y las Rías Bajas en general y un poco después, el de Orense.
Fuimos al sitio aquel, "Dolce Vita", donde nos atendió una italiana que bueno... me da la risa al recordarla. La típica con el pelo teñido de rubio platino, bronceado de solarium, tres kilos de maquillaje, etc. Y no os creáis que era una jovenzuela. Nos cobraron el pan (hmm, comprensible aunque roñoso) y ¡el queso rallado! Sí, increíble, además ni siquiera nos avisaron. Pero bueno, la comida estaba muy rica, todo hay que decirlo. La compañía, excelente. Luego fuimos por ahí, por la Alameda y tal. Lo bueno de estos chicos es que para la beca hace falta muy buena media y ser responsable, medianamente "normal" en el buen sentido de la palabra... Es gente con la que me encuentro muy a gusto y comprendida, digamos que "en mi salsa". La despedida fue muy bonita, aunque jo, da pena pasar un día divertido y tener que marcharse.
Nosotros, en la Alameda, jugando a las cartas
Les voy a volver a ver en Madrid el 14 de agosto (¡nervios, nervios!), si no antes. Que ojalá.

martes, 17 de julio de 2012

En la radio.

Hoy, me han hecho en la radio por lo de la beca. Resulta que mi madre tiene un amigo que trabaja en la sede de Radio Nacional de Pontevedra y él le ofreció hacerme una entrevista, a lo cual mi madre dijo que perfecto.
Así que esta mañana me llamaron y me preguntaron lo mismo de siempre, yo contesté con todo el entusiasmo del mundo. El señor (un compañero del amigo de mi madre) me preguntaba en gallego, pero me dijo que si tenía más soltura en castellano, mejor la hiciese en esta idioma, y así fue. Duró unos cuantos minutos, mi vida tampoco es tan interesante, pero estuvo muy bien. Nunca me habían entrevistado en la radio. Aunque ya me habían hecho otra entrevista (la cual hizo que me parasen por la calle y todo) para el periódico local cuando me la concedieron, era distinto porque luego el periodista elaboraba el "producto" final a partir de lo que yo decía. Me ha gustado mucho la experiencia radiofónica.
Supongo que ahora la mitad del pueblo la escuchará y se lo dirán a mi madre. Esa parte me gusta. La de que mi madre empiece a presumir, ya no. No lo soporto, de verdad. Si quiero pavonearme, que no quiero, ya lo haré yo, que soy la de la beca, y no mis padres, que no han recibido nada.

sábado, 14 de julio de 2012

Entusiasmo.

Sigo emocionada. Estoy loca de contenta. Mi instituto pinta genial. Se llama "George C. Marshall High School" y es en nombre del homónimo premio Nobel de la Paz y creador del Plan Marshall (sí, sí, aquel de la Guerra Fría).
Hay mil asignaturas y clubs extraescolares para elegir. Lo de las distintas clases aún no lo he captado muy bien, sinceramente, pero algunas, como lenguaje médico, biología, aproximación a las ciencias de la salud o psicología pintan genial. Casi cualquier club que os podáis imaginar existe: calceta, herencia afo-americana, idioma pérsico, fotografía, debate, matemáticas, club de los musulmanes, olimpiada científica, chino... Y las asignaturas, tres cuartos de lo mismo: ¡sólo en el departamento de música hay 14 distintas!
No podía faltar el tópico del logotipo.
Este es el del George C. Marshall high school.
Lo bueno es que hay muchos niveles, vayas en el curso que vayas. Por ejemplo (y no lo voy a hacer porque lo considero una pérdida de tiempo): podría apuntarme tanto a "cocina 1" como a "cocina 2" en el Grado 11, que es al que voy a ir yo. Este grato es el equivalente a 1º de Bachillerato aquí en España.
He estado viendo fotos de mi futuro instituto y más típico de peli americana no podría ser: el jardín por delante, el logo en el suelo del hall, los autobuses amarillos, el clásico edificio de ladrillo... ¡incluso hay equipo de animadoras!
Tiene unos 1700 estudiantes de cuatro cursos -los grados 9, 10, 11 7 12-, lo cual es bastante en relación a mi instituto, que cuenta con unos 600 repartidos en seis cursos -cuatro de Eso y dos de Bachillerato-.
En cuanto al nivel, todo el mundo dice que es bajo, pero en mi high school no lo parece para nada, sino que más bien se trata de otro método de enseñanza. Además, te puedes apuntar a un curso normal, de 0 a 4 créditos; a un curso "con honores", que te suma 0,5 créditos si apruebas; o a un curso AP (avanzado), que te suma un crédito entero si consigues superarlo con éxito.
¡Jo, gente, todo parece maravilloso!

PD: Me voy en un mes. Un mes.

jueves, 12 de julio de 2012

¡Mi nueva familia!

Hoy pensaba escribir sobre la segunda reunión, pero de repente ha llegado el e-mail con la información sobre mi familia en Estados Unidos y me ha cambiado los planes totalmente.
Os cuento: voy a estar en el Estado de Virginia, en el condado de Fairfax, muy cerquita de Washington DC: ¡a sólo 16km! Parece ser que en verano hace calor y en invierno hasta nieva, ¡qué bien! Yo vivo muy cerca del mar, prácticamente en la costa, y por la Corriente del Golfo nunca nieva.
Mi familia son los Findlay: Edward, el marido, tiene 47 años y es diplomático (me encanta ese trabajo, la verdad) y la mujer es checa, se llama Alzbeta. Trabaja de coordinadora de intercambios, o sea que sabe en qué se está metiendo. De soltera, se apellidaba Polackova y su idioma materno es el checo. En cuanto tenga un huequito, iré a la Wikipedia a conocer algo más sobre esta lengua. Tiene un hijo pequeño, Patrick, de 4 añitos.
Al parecer, mi instituto es el cuarto mejor de todo el Estado y dan clases avanzadas. Aunque primero, a ver qué tal con el idioma... Tengo autobús escolar, igual que aquí en España, aunque supongo que una vez que me aprenda la ruta iré algún día andando. Eso también lo hago en Pontevedra.
Quiero escribirle un mail o algo a la familia, primero para agradecerle todo lo que han hecho -y van a hacer- por mí y luego para preguntarle qué cosas debo llevar y tal.
Estoy contentísima, la verdad.

martes, 10 de julio de 2012

(Off-topic)

No supongo ni espero que sepáis lo que significa off-topic, así que una brevísima definición: algo que no tiene mucho que ver con el tema que se está tratando.
Es bastante cómodo para mí (y creo que para vosotros, lectores, también) ir alternando un post más largo con otro que sea menos "rollo". Así que en este pequeño paréntesis os voy a animar a comentar. El blog está empezando, ya sé, y tengo muy poquitas personas visitando este pequeño rincón, pero aún así me gustaría que me dejarais algo por aquí.
No quiero ir de sobrada, ni de creída, ni montarme castillos en el aire, pero creo que esto va a crecer un poquito más aún. Cuando esté en Estados Unidos, sobre todo, porque tendré más cosas interesantes que contar. Y si para entonces alguna personita llega a esta entrada, que sepa que sus comentarios son más que bienvenidos.

PD: Foto de la anterior entrada. Espero que a nadie le parezca un atentado contra sus derecho, una violación de su intimidad o algo así. En tal caso, la retiraría.
¡Nosotros,  los becados, con el embajador!

lunes, 9 de julio de 2012

Madrid.

Avanzado ya el curso (de hecho, estábamos en exámenes porque me tuvieron que mover el global de biología), fuimos a hacernos el visado. Dicho documento sólo se puede obtener en la Embajada de Estados Unidos en España, que se encuentra en la capital. ¡Y allá nos fuimos!
Por la mañana, me tuve que despertar tempranísimo para coger el avión, que salía de Vigo. Dormí como cuatro horas, con la tontería... Bueno, allí comencé a conocer a más becados, ya que mi padre simplemente me dejó y se marchó. Luego nos dieron una camiseta igual a todos, que me encanta pero me queda enorme. Localicé a la gente que me parecía más simpática e hicimos grupito. Luego nos montamos en el avión, a mí me tocó con un chico de Vigo bastante majo. Cuando llegamos a Madrid, al salir del aeropuerto nos esperaban unos buses. Cabe decir que nos dividieron en dos grupos: las provincias de Coruña y Lugo por un lado y las de Pontevedra y Orense por otro. Nos juntamos todos para desayunar en un café maravilloso, donde nos sirvieron comida exquisita. Además, en mi mesa se sentó la chica que nos había organizado la agenda del día: una alemana de padres libaneses que había hecho la especialidad en Barcelona y trabajado también en Madrid. Dominaba cinco idiomas, por cierto. En resumen, la persona más interesante de todas las que pudiese haber allí (sin menospreciar a los becados, que son geniales).
Después nos dirigimos a la embajada. Yo pensaba que eso de que los americanos se toman muy en serio la seguridad era una exageración, pero no. Están realmente paranoicos. Te hacen pasar por unos arcos, te ven el bolso por unos rayos como en los aeropuertos, te requisan los aparatos electrónicos (¡hasta mi inofensivo iPod!) y tienen cámaras grabando por todos lados. Fuimos a una sala de espera donde nos cogieron el pasaporte y nos dieron un documento, el DS-unnúmero, imprescindible para viajar allí. 
A continuación fuimos a una especie de invernadero donde había un detalle que me llamó bastante la atención: dos barras paralelas colocadas en las paredes laterales echaban agua vaporizada, para refrescar, ya que ese día en Madrid hacía un poco de calor. Aquí no, por supuesto, siempre hace un clima de pena. Nos dieron una comida muy copiosa, la verdad es que estaba todo buenísimo, durante la cual pude entablar conversación con una alumna veinteañera de Harvard que estaba en la embajada pasando sus vacaciones de verano. También se trataba de una chica realmente interesante. Luego varias personas, entre ellas el embajador, nos dieron discursos, muy motivantes todos. Estuvo de maravilla.
Luego fuimos a una fundación-museo, donde vimos una exposición sobre las vanguardias. Me resultó muy útil porque tenía un examen en poco tiempo sobre ese tema. Después fuimos hasta un lugar (La rodilla, creo que se llamaba) donde nos dieron una pequeña merienda y otra vez nos montamos en el bus, hacia el aeropuerto. Allí esperamos un buen rato, descansando, hasta volver a Vigo.
Fue un día lleno de experiencias interesantísimas, en el que además decidí que quería conocer Madrid un poquito más.
PD: para el que le interese, todo esto me salió absolutamente gratis.

domingo, 8 de julio de 2012

La reunión (I)

Vale, ya sabía que tenía una beca. Una con muchas ventajas, por cierto: totalmente gratuita, con una asignación mensual, con todas las garantías y los beneficios... Pero aún estábamos a principio de año, no era cuestión de esperar hasta el verano para que unos desconocidos me metiesen en un avión al otro lado del Atlántico. Sólo había tenido contacto con aquellos señores el día de las prueba para la segunda fase; yo no soy desconfiada, pero algunos podrían sospechar que todo fuese una farsa, un timo. Así que nos convocaron para una reunión informativa.
Todo esto es en Coruña, por cierto. Yo vivo en Pontevedra, la provincia contigua, y me son unas cuantas horas en coche. Vamos, que cada vez que nos llaman para algo, mi sábado consiste en levantarse a las 5 de la mañana. Pero merece muchísimo la pena, obviamente. El caso es que allí íbamos todos los becados a la sede de la fundación Amancio Ortega (el famoso señor de Zara al que no, no he visto en mi vida; alguna gente me lo pregunta).
Llegué muy temprano, así que mi madre me llevó a la Fnac para que me pudiera comprar un disco, ya que es la que me queda más "cerca". Volvimos y ya llegábamos tarde, así que no quedaban demasiados sitios libres: me tuve que sentar sola, entre un niño pequeño y la que debía ser la madre de algún becado. No conocí a nadie de mi edad allí, una pena, la verdad. Nos informaron de un montón de cosas, se resolvieron muchas de las dudas que teníamos. Por "suerte", no soy especialmente buena en ninguna actividad extraescolar: conservatorio, pintura, deportes... con lo cual, no tengo ningún problema en irme, pero otras personas sí. También nos dijeron que si no estábamos muy seguros de que queríamos esto, mejor lo rechazásemos ya. Vamos a estar en un pueblo de Estados Unidos con una familia que nos acoge sin recibir nada a cambio, sólo por su generosidad. Iremos a un instituto público (una "high school") y viviremos como si fuésemos americanos. ¡Será genial!
El resto de mi día consistió en ir a comer con un matrimonio amigo de mi madre. Para mí fue una jornada de lo más interesante.

viernes, 6 de julio de 2012

(Nuevo gadget)

Este entrada no tiene mucho que ver con lo demás, pero es que tengo un par de ideas muy buenas (creo yo) para los próximos días y hoy es más... de relleno, digamos.
El tiempo corre que vuela
He instalado una cuenta atrás en el blog, que marca lo que falta para el día en que me voy definitivamente de España. No sé qué haré cuando llegue a cero con él, ya que obviamente pienso seguir con el blog (de hecho mi plan era comenzarlo allí). El tiempo pasa y tú muchas veces no te das cuenta. Siempre me han dicho que según vas creciendo,  la sensación del paso del tiempo es más y más rápida. Cierto, ahora todo va a una velocidad vertiginosa. Tengo que realizar mil preparativos y la sensación de que no me dará tiempo a hacer todo lo que quiero. Es que hay mil planes en mi cabecita... a saber cuántos llegan a término.
Aunque alguna gente se haya ido de viaje o cualquier cosa, tengo que vivir al máximo el tiempo que me queda aquí, son días irrepetibles.

jueves, 5 de julio de 2012

El proceso.

Hay que encontrar la manera de superar
los obstáculos
Casi todo el mundo me acaba preguntando antes o después (normalmente antes) cómo hice para conseguir la beca. Pues bueno, aquí están los pasos a seguir:
En primer lugar, sólo puedes optar a ella cuando está empezando cuarto de la ESO, presentando tus notas de tercero. Una vez que te has decidido, envías tu solicitud a http://becashighschool.org/. Ojo, tiene que ser en el plazo de inscripción (que empieza en octubre-noviembre o por ahí) y no se puede presentar cualquiera: tu media de tercero debe estar por encima de 7,5 y la nota de inglés debe ser más de un 7. En mi caso no hubo ningún problema por esto. Bueno, el caso es que presentas tu solicitud online.
Yo estaba bastante segura de que pasaría esta fase. No sabía cuántas personas se presentaban, pero desde luego... yo no podía ser tan mala, ¿no? Me autoconvencía pensando en mi media de 9,42 y mi 10 en inglés. Superé la primera fase junto con otros ciento y pico candidatos, tan contenta. Cabe decir que yo mantuve todo en silencio hasta que estuve segura de que me iba a ir un año. No querría tener que pasar el mal trago de decir que al final, no me la habían dado.
Después te convocan en Coruña para pasar unas pruebas. La primera consistía en escuchar una grabación en inglés y hacer unos ejercicios, anotando todas las respuestas (tipo a, b, c o d) en un cuadernillo. A mí esta prueba me resultó facilísima y, aunque luego me enteré de que otra gente la había preparado, yo fui allí como si tal cosa. En la segunda, hablabas en inglés con una señora durante tres minutos. Yo tampoco llevaba nada preparado, así que charlé con ella, que me felicitó por mi inglés. La tercera sí que fue un poco complicada: se trataba de una entrevista personal. Lo pasé muy mal porque no me encontraba nada segura de si estaba respondiendo bien, pero a aquella gente le debí gustar. Igualmente, no creía tener posibilidades. Había gente mejor que yo ¡hasta en mi clase! No, no soy tan brillante. No soy tan... especial.
De ahí salieron los 75 becados. Lo comunicaron después de Fin de Año y antes de Reyes. Salté de felicidad cuando recibí el e-mail en el cual yo, Paloma, era una de los seleccionados. ¡Qué alegría! Se lo comuniqué a la gente más importante en el orden en que lo había planeado. Fueron mis padres lo que fueron esparciendo la noticia, a mí me daba bastante corte.

miércoles, 4 de julio de 2012

Motivos, razones.

Mucha gente me toma por loca. Suicidio académico, dicen. Perder un año, dicen. Deben pensar que no he reflexionado horas y horas sobre qué hacer y que no, sobre si esto me conviene o estoy tirando un curso.
Me enteré de la beca cuando aún faltaba un año para que pudiese pedirla -y dos para disfrutarla. Al principio me negué en rotundo, principalmente porque a primera vista, cuando mi madre me sugirió que me fuese tanto tiempo, daba un poco de impresión. Y una vez que dices "no", en mi casa ya no puedes ir cambiando de idea cada dos por tres. Se lo comenté a una amiga que suspendía alguna ya allá por segundo de ESO, y me dijo que a ella le parecía buena idea y la pediría gustosa si no fuese porque la media no le daba de ninguna manera. Reflexioné mucho sobre ello y pensé que quizás era una gran oportunidad, pero cuando ya estaba casi decidida, el chico de la clase que saca mejores notas que yo me contó que también la había visto y era un plan nefasto. Él debía saber, ¿no? Me refiero, su media casi rozaba el 10, es lo que se suele llamar "argumento de autoridad", el chico sabría de lo que hablaba.
Muchas veces es difícil tomar una decisión radical
Me olvidé del tema durante más de seis meses. Ya en verano, me fui al Reino Unido un mes. Esa decisión la tomé con los ojos cerrados, en mi vida había hecho un viaje tan bueno. Fue maravilloso, tenía clases de inglés todas las mañanas pero luego había muchísimas actividades y excursiones, lo disfruté como una enana. Allí me di cuenta de que comunicarse en inglés es fácil. Sí, gente, comunicarse en inglés es fácil. Volvió a mi cabeza la idea de la famosa beca y pasé varias noches considerándolo seriamente. No me gusta nada tomar decisiones. No porque sea mala en ello, sino porque me resulta imposible ver las cosas en blanco y negro, siempre hay una infinita gama de grises y todas las opciones tienen sus pros y sus contras. Pero aquí no valía irme a medias. O me marchaba o me quedaba, punto.
Decidí comunicárselo a mis padres al volver a España. Tengo que decir que mis padres me apoyaron (y apoyan) un montón con esto. No sé cómo estarán por dentro, pero su "por nosotros, vete" siempre ha estado ahí. Mis amigos, en broma, dicen que mis padres no me quieren y están deseando que me largue de la casa. No hasta ese punto, pero es cierto que siempre han promovido mi independencia y libertad. Se lo agradezco, porque si ellos no me hubiesen dado luz verde o me hubiesen infundido miedo (más del que ya tenía, quiero decir), jamás hubiese dado el paso de presentarme a la beca que va a cambiar mi vida.

martes, 3 de julio de 2012

Se empieza por el principio

Esta es la primera entrada de un blog que durará aproximadamente un año y va a cubrir mi experiencia de vivir un año en Estados Unidos. ¡Sí! Creo que es importante ir escribiendo lo que me pase, porque esto no lo vive cualquiera y está claro que me va a cambiar la vida.
Bueno, antes tendría que presentarme un poquito, digo yo. Pues me llamo Paloma, tengo dieciséis años y muchas ganas de vivir. Vivo en Pontevedra, demasiado grande para ser un pueblo y demasiado pequeña para ser una ciudad. Mi corta vida se comenzó a preparar para un enorme cambio (aunque temporal) el día en que la fundación Amancio Ortega - Pedro Barrié de la Maza me escogió como una de los 75 becados que pasaremos un año escolar en Estados Unidos.
Me marcho el 14 de agosto. Cuando digo esto, siempre añado "¡aún queda mucho!", pero sé que cada vez es menos cierto. En un mes y diez días, dormiré por última vez en España (hasta que me vuelva).
No me preguntéis adónde voy, todavía no lo sé. Es que por alguna razón, es lo que todo el mundo quiere saber, pero no, no tengo ni idea.

Atardecer en una de las plazas más concurridas de Pontevedra
Nota: me molesta muchísimo que la gente no mantenga sus blogs medianamente actualizados, así que os aseguro que tendré esto más o menos al día. Obviamente no voy a relatar hasta si la leche del desayuno es semidesnatada o entera cada día, pero habrá entradas a un ritmo regular.