viernes, 15 de marzo de 2013

Cómo evoluciona todo...

Creo que no os he hablado lo suficiente de los Findlay, pero es que así en crudo tampoco sabría qué contaros de ellos. El caso es que si vives 7 meses con ellos, se acabarán haciendo un huequito en tu corazón. ¿Sabéis que es lo malo de todo esto? Que ahora me siento un poco como si tuviera dos familias. Y se excluyen mutuamente. No tiene ninguna gracia, pero a la vez es muy bonito saber que me tienen ahí y que les tengo ahí. Y cuando el verano que viene llegue, yo ya tengo una invitación muy seria para ir a Brunei. (Hola Papi, hola Mami, cuando leáis esto tomad nota, así de risas)

Alzbeta es una mujer muy práctica, muy activa, siempre con planes e iniciativas. Fue la estudiante maravillosa de su instituto de alto nivel, aunque venía de una familia normalita en el Comunismo checoslovaco, y entró gratis a la Universidad. "Pues menuda cosa", me diréis, "si los comunistas te pagan la Universidad siempre". Ah, sí, pero sólo a los mejores. La crème de la crème. En alguna ocasión me ha dicho que se identifica conmigo por lo de dónde venimos, el hecho de que hayamos acabado aquí, que nos preocupemos por los estudios... Con ella he podido ver otra forma de ser madre muy distinta a la que estaba acostumbrada. Esto te ayuda mucho a salir de tu burbujita de "todo lo conocido" y ver otras maneras de hacer las cosas que no tienen necesariamente por qué ser peores. Alzabeta quiere lo mejor para mí, se preocupa de mí y me cuida. El otro día me levanté y al abrir la nevera había un bol con macedonia de frutas hecha por ella la noche anterior con una nota que ponía "Palomita :)" Y así es como te ganas el amor de tu pequeña estudiante de intercambio.

Luego está Patrick, que es un torbellino. En serio, yo de pequeña también me cansaba de correr, no sé cómo lo hace. Sé que está malcriado, que es un caprichoso y a veces un ridículo; pero cuando estás volviendo a casa después de una dura tarde de sentarte horas en una silla a hacer papeleo y te encuentras a una criaturita en el sofá, mirando por la ventana y entusiasmándose todo porque estás llegando, te das cuenta de que tiene un corazón de oro también. Y que cuando ya nadie venga y entreabra tu puerta para pedirte con una gran sonrisa que si puedes jugar con él, va a ser duro.

Best for last, está Ed. Que viene a ser así como genial. Es un poco difiícil para mí estar lejos de mi padre de verdad porque no sé, creo que era un gran apoyo, pero Ed ha cubierto el papel con méritos y honores -aunque mi padre sigue siendo mi padre y nadie me explicará física y me ayudará como él, nunca. Vale que tiene sus defectillos (¿De verdad le hace falta ir con indirectas todo el rato? A veces parece que no saben que yo trabajo mucho mejor cuando me dicen las cosas como son) pero es un hombre maravilloso. El que me llevó con él a votar para que viese cómo es, el que me pone películas para culturizarme, el que los sábados se pone su camiseta de The Clash, el que nos lleva a museos de la cultura underground en DC en los 80's y a visitar la Universidad de Virginia, y a la vez sabe dar una opinión bien estructurada sobre los diversos Papas que ha habido últimamente. Si hasta le dejo ver mi borradores de redacciones para que me ayude a mejorarlos. Y yo mis cosas con errores no se las dejo ver a cualquiera. Lo peor de todo esto es que ha viajado por tantos países -yo echando mis cálculos, ha vivido por lo menos en 12 países- y tenido tantas experiencias que probablemente yo sólo seré una pieza más del puzzle. Lo cual es triste; aunque supongo que al final acabará siendo lo mismo para mí, cuando tenga 47 años y piense en ese año lleno de descubrimientos hace tres décadas.

Espero que con este post quede un poco más claro cómo me siento respecto a esta familia porque supongo que será muy difícil para cualquiera que no tenga esta experiencia imaginarse cómo se siente uno en una "segunda familia".

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