Hoy he visto a Alzbeta, Ed y Patrick por última vez en, por lo menos, un año que estaré sin ellos.
Es una porquería. Un asco. Apesta. Ojalá no tuviese que ser así.
Vivir con ellos no era lo mejor del Universo, vale, pero saber que están ahí... En los Estados Unidos ideales, viviría con los Sherwood y visitaría a los Findlay al menos una vez por semana. Ay, voy a echar de menos a Ed. Voy a echar de menos lo mucho que sabe y lo mucho que quería que aprendiese sobre cosas que puedo mencionar en una conversación normal sin parecer un bicho raro. Voy a echar de menos. Voy a echar de menos lo bien que se sabe mover en la sociedad.
No tengo ningunas ganas de escribir más ni de explorar mis sentmientos ni narices. Porque estoy triste, pero no es una tristeza demoledora. Me alegra estar lo suficientemente bien con mi vida como para poder hacerle frente a todo esto sin revolcarme en la tristeza y pasarme el día dándole vueltas a lo mismo. No es terrible, aunque no resulte agradable tampoco.
¡Y hey, que no se han muerto, simplemente que ahora viven en una isla remota! Mantendremos el contacto, son personas importantes en mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario