Este día seis no me apetece escribir nada, así que mañana os hago un resumen de la jornada y también intentaré ponerme al día.
-----------------------------------
Hoy ha sido un día que se me ha hecho largo, larguísimo.
Me desperté
muy temprano porque también me acosté como si fuese una chiquilla de diez
añitos, desayuné con Patrick y Alzbeta y me tiré la mañana la mañana jugando con
el niño (Mario es testigo indirecto de los hechos). Después, fui con la madre y
Aneta, una familiar suya, a comprar. La zona es como un centro comercial, pero
en vez de ser un solo edificio, cada tienda tiene el suyo propio. Adquirieron
cosas en Carter’s, de ropa infantil; Marshall’s, una especie de outlet; y un
supermercado que era exactamente como en la tele, ¡incluso te dan bolsas de
papel!
Volvimos, comimos un sándwich y después de jugar un rato con
Patrick fuimos a la piscina. Tienes hasta los salvavidas con los típicos traje
y silbato, sentados en una silla alta. ¡Me tiré del trampolín y todo! Por
cierto, vi a niños con bañadores de la bandera americana. Dice una amiga que
los estadounidenses son “unos fachillas”, pero es que aquí está bien visto, se
considera patriótico y eso tiene mucha aprobación. Con deciros que ya me he
encontrado como quince coches con la dichosa banderita… Hablando de tópicos,
todos los buzones (incluyendo el de mi casa) tienen la clásica banderilla roja
que se levanta y se baja.
Luego hicimos una barbacoa (no debieron encontrar cosa más
yankee) porque yo he llegado y Aneta se va mañana. Fue una pequeña reunión
familiar en el jardín trasero. Uno de los presentes, cuyo nombre no recuerdo,
nos dijo que lo negro que volaba no eran pájaros, sino murciélagos. Muy curioso.
De postre, tomé una tarta riquísima de lima, frambuesas, crema y nata que es originaria de Florida y
hablamos de lo que me espera en el instituto (teeeeela...)
No hay comentarios:
Publicar un comentario