miércoles, 5 de septiembre de 2012

Días 21, 22 y 23 (o del comienzo de las clases)

First things first, que diría mi profe de sociología y psicología: no pienso dejar tantos días sin actualizar, estas han sido circunstancias especiales.
Bueno, el lunes fue festivo. Se celebraba el Labor day, día del trabajo aquí en EEUU. No sé si lo sabéis, supongo que unos sí y otros no, pero lo que en inglés británico lleva el sufijo -our (flavour, honour, odour), con relativa frecuencia se escribe con -or en inglés americano (flavour, honor, odor). Ahora viene lo relacionado con esto: cuando te dicen "Labor day", se refieren a SU día del trabajo, el 3 de septiembre; cuando utilizan Labour day, quieren decir el día del trabajo de la mayoría del resto de países del mundo, el designado por la Segunda Internacional. Es un dato que a mí me pareció curioso.
En el Estado de Virginia, las clases comienzan tras ese día. En muchos otros, tipo Texas o Lousiana, ya habían comenzado hace tiempo.
No os voy a contar de las clases porque le quiero dedicar una entrada a cada asignatura, ya que hay mil cosas que me gustaría comentar. Sólo decir que el primer día fue un poco caótico, porque el edificio es grande y hay veces en las que tengo ocho minutos de reloj para recoger mis cosas, localizar en mi mapita dónde está el aula de la siguiente asignatura y apurar hacia ella (eso contando que no me pierda o haya "atascos"), estando la siguiente clase en otra planta, en otra esquina. Luego quise buscar mi taquilla y mi perdí, yuju. Se me debía notar en la cara, porque alguien del instituto, no sé si era profesora o qué, me paró y me buscó ayuda. De momento no sé usarla porque aunque finalmente la encontré, sonó otra vez el timbre (que por cierto, da un ruido bastante desagradable) y tuve que salir semi-corriendo. Al final del día, no sabía dónde estaban los buses, ergo casi lo pierdo. Me agobié muchísimo, porque ni Alzbeta ni Edward podían ir a buscarme (ya me lo recordaron por la mañana) y como lo perdiese, me esperaba la gran caminata hasta casa. Menos mal que lo cogí, aunque no sabía cuál era mi parada (por la mañana me había llevado Alzabeta, al ser el primer día) y me bajé casi en el fin del mundo. Pero sobreviví sin ningún incidente grave y estoy muy orgullosa de ello.
El segundo día ha sido mucho mejor. En la parada conocí a una chica de rasgos asiático (Zuchin o algo así se llama) que me habló bastante maja, y en el comedor me saludó un chico -lo menos interesante del mundo, no os entusiasméis- que me invitó a unirme a su grupo, que eran todo chicas menos él. Fue chachi porque así tuve con quien sentarme en historia: otra asiática (no nacida allí, por supuesto) que había estado comiendo conmigo y también fue muy amable.
Ahora me estoy estabilizando un poco, porque nos mandan toneladas de deberes, pero estoy segura de que en unos días le cogeré el truco. De hecho, hoy ya noté que me brujuleaba mucho mejor por los pasillos. Aún así, voy a marcar la localización de mi taquilla en el mapa.
Seguiré informando.

1 comentario:

  1. Poco a poco!! Cómo son los profes? Se portan bien contigo? Son más o menos cercanos que los españoles?

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